Un 'datacenter' (centro de datos) de forma muy simple podría definirse como un hotel para servidores de páginas y servicios web, en el que todas sus necesidades básicas están cubiertas (conexión a Internet y suministro eléctrico) y siempre hay alguien pendiente de su correcto funcionamiento y vigilancia.
Estos centros de datos se comparten habitualmente entre varias empresas, que contratan un espacio para situar sus ordenadores ('housing'), alquilan un servidor (dedicado o virtual) o una parte de su capacidad de almacenamiento y proceso ('hosting'). Sólo las empresas de cierto tamaño pueden permitirse tener su propio centro de datos, ya que supone una cuantiosa inversión a largo plazo.
Las soluciones portátiles ofrecen la posibilidad de disponer de todo lo necesario para instalarlo sin necesidad de llevar a cabo proyectos, obras, selección y adquisición del material eléctrico e informático, cableado, etc. Y, posteriormente, la instalación de todos los equipos, instalación de refrigeración adecuada y control de temperatura.
Los Centros de Datos deben cumplir con unas determinadas condiciones:
Conexión a Internet.
Suministro eléctrico ininterrumpido.
Control de temperatura.
Control de acceso.
Resistencia ante incendios, inundaciones, terremotos, vandalismo...
Instalación de armarios, conexiones y cableado.
Supervisión del funcionamiento 24 horas.
Blackbox
Todas estas características las reúne Blackbox integradas, instaladas y preparadas para alojar hasta 250 servidores Sun Fire T1000s ó x64, con una memoria total de hasta 7 Terabytes (7000 millones de bytes) y 2 Petabytes (2 billones de bytes) de capacidad de almacenamiento, todo dentro de un contenedor estándar de transporte de mercancías.
La Blackbox puede soportar un terremoto de 6.7 grados de intensidad, según las pruebas llevadas a cabo en un simulador sísmico en la Universidad de California, en San Diego.
La resistencia unida a la facilidad de transporte hace de este proyecto un aliado de las organizaciones dedicadas a la gestión de situaciones de emergencia, actividades de exploración, investigación y vigilancia en lugares poco accesibles, ya que puede transportarse como un contenedor estándar de mercancías.
En su interior dispone de un sistema de suministro eléctrico alternativo, para ser utilizado durante un corte de corriente, sistema de refrigeración que mantiene la temperatura idónea para los equipos, sistema de vigilancia del funcionamiento de todo el centro y todas las conexiones eléctricas y de datos necesarias.
En el proyecto se ha buscando un bajo impacto medioambiental mediante el uso de materiales reciclables y el diseño en la colocación de los equipos, para disminuir la necesidad de refrigeración al mínimo, mediante la creación de un flujo de aire y la utilización de agua en el sistema de refrigeración.
Los clientes potenciales de un producto como Blackbox serían las empresas que se plantean ubicar un Centro de Datos dentro de sus oficinas, que realicen frecuentes cambios de ubicación o que quieran ampliar su capacidad actual de proceso y almacenamiento sin recurrir a una solución externa.
Las dimensiones de Blackbox permiten ubicarlo en una plaza del parking del sótano o en la azotea del edificio. Es decir, en lugares que de otra forma serían inviables para alojar servidores con todas las garantías.
También se puede situar en cualquier nave industrial o en mitad del campo, siempre que haya cerca agua, corriente eléctrica con una potencia suficiente y conexión a Internet de banda ancha.
lunes 8 de octubre de 2007
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2 comentarios:
felicitaciones
muy interesante
En estos tiempos, que tanto se habla de la “deslocalización” de las empresas y sus efectos (fiscales, sociales, económicos,.. etc.), esta iniciativa, desde luego, lo lleva a su máxima expresión.
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